La torta

Gastronomía de paisaje
Cocina de paisaje
Asturias

La torta se elabora también con harina de maíz, o mezcla de harina de maíz y de trigo, que se amasa con agua salada y ligeramente caliente, dejándola reposar al abrigo antes de separar las porciones y confeccionar las piezas. Estas se preparan tomando un trozo de masa, del tamaño de un puño, y con la ayuda de un paño húmedo se aplastan sobre una mesa o tablero hasta que queden delgadas; así cuecen rápidamente y mejor.

La cocción de las tortas se hacía disponiéndolas sobre las losas de los bordes del llar o, mejor aún, colocándolas sobre una piedra plana muy fina (llávana) o sobre una chapa metálica situada encima de las trébedes. Una vez que se impusieron las cocinas de carbón, las tortas se cocían sobre la propia chapa de la cocina. En muchos casos, en vez de cocerlas, se freían en abundante aceite y se denominaban tortos.

La torta, al igual que la borona, sustituía al pan en todas sus aplicaciones: se consumía con leche preferentemente, y resultaba exquisita acompañando a embutidos, sardinas arenques, etc. Los tortos solían complementarse con huevos fritos y chorizo.